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LA DECODIFICACIÓN DEL ARBOL DE LA VIDA Panfredo .. EL ÁRBOL DE LA VIDA CABALÍSTICO El llamado Árbol de la Vida es un modelo coherente y simple de la estructura de la naturaleza y por supuesto de la existencia y de la muerte singular, es tan sintético y lógico que efectivamente tubo que ser entregado, en aquellos entonces, hace más de diez mil años, al hombre por alguien o algo que no era de este mundo. Creo que son pocas las personas que se han dado a la tarea de escudriñarlo, probarlo, pero sobre todo de decodificarlo. Yo Panfredo, pretendo ser uno de esos pocos individuos que habrán develado su estructura simple y mágica, y lo haré en su propio lenguaje; sea el simple y el coherente. La utilidad práctica de este conocimiento se le llama Magia, pero no la de trucos o ilusiones mundanas, sino la que sabiamente llamó nuestro amigo, el Frater Alister Crowley como La Magik. Se entiende, que este simple conocimiento estructural de la Cosa en Sí, proveerá al neófito de sus deseos más profundos. PRIMERO El Árbol consta de 32 elementos los cuales corresponden a las 10 sephiras o instrucciones elementales y a las 22 letras del alfabeto fenicio y semítico y por extensión a nuestros códigos generales y específicos de comportamiento. Estas 22 manifestaciones perceptibles del humano corresponden a la naturaleza y a la relación con su entorno, corresponden, entonces a sí mismo, a su especie, género y demás componentes de cualquier realidad relativa. De esta realidad debemos decir que la reducción numerológica del número 32 es el 5, lo que significa que este número contendrá la instrucción, contendrá el mandato esencial. Así, podemos sostener que el mandato del sistema es el 5 y que su especificación es el Pentagrammaton, además, podemos decir que la Torah, la Biblia, el Corán y todos los códices humanos ayer, hoy y siempre, si son reales devendrán de este factor, del 5. A este 5 elemental, se le llama ALHIM, Dios, y su clave es H, a efectos de nuestro análisis se divide en 2, en el Uno, AChD y posteriormente en el Cuatro, a este se le llamará el Tetragrammaton. La primera parte del 5 como instrucción primordial es la Unidad abstracta e ininteligible a la cual todo irá nuevamente ahora o a última instancia, esta unidad, sea el Uno, es AChD, es el 13, y la razón que sea este número o palabra y no otro cualquiera es la siguiente: La Unidad como tal no existe en el esquema de este modelo, ésta se representa como una trinidad funcional y estructural, como AChD, que en su inicial fragmentación sería el 12, ChD, del cual procurará al número siguiente, al Uno, al Aleph, fijado en el centro y medio de las 12 constelaciones, a fin de ser el 13, la Unidad. Esta fenomenología se manifiesta en todo, hasta en el núcleo del átomo, el cual contiene tres elementos. Resumiendo esta primera parte, el árbol contiene 32 elementos 1. KThR 2. ChKMH 3. BINH 4. ChSD 5. GBVRH 6. ThPARTh 7. NTzCh 8. HVD 9. ISVD 10. MLKVTh 11. ALP 12. BITh 13. GML 14. DLTh 15. HH 16. VV 17. ZIN 18. ChITh 19. TITh 20. IVD 21. KP 22. LMD 23. MIM 24. NVN 25. SMK 26. OIN 27. PH 28. TzDI 29. QVP 30. RISh 31. ShIN 32. ThV Estas palabras corresponden a las 10 sephiras y a los 22 senderos resumidos de la existencia, y por supuesto de la muerte o cualquier otro estado del Árbol, su significado se verá más adelante, por ahora, podemos decir que de este esquema nacerá la clarividencia de las cartas del Tarot y el simple juego de naipe que conocemos. Son 32 elementos, divididos inicialmente en dos partes, sean el 10 y el 22, resumidos en el 1 y en el 4, primero, debemos detectar que estas dos cifras, 10 y 22, encierran tres arcanos cada una; el 10 = El doble mandato, o 10 mandamientos = 1 = la Unidad = el ciclo, el 22, el cual numerológicamente es irreductible, nos aventuramos a fragmentarlo en el 13 = la Unidad = la duada extendida = el funcionamiento estructural = el código inicial del Tetragrammaton, por otro lado es importante señalar que la cifra 32, consta del 3 y del 2, para deducir que el segundo nivel de este código es la triada y la duada, este nivel es formal y proyecta funcionalmente a su anagrama, al 23, a los cromosomas del gameto, y a la primera palabra de la Tora; BRA, &1489;&1512;&1488;, podemos ver, o sentir los primeros procedimientos de este bendito Árbol de la Vida, cuyo conocimiento mandó afuera a nuestros ancestros del Proyecto ODN, o del Paraiso.
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